Se inicia la primera fase de intervención del Proyecto Fe y Esperanza en Santo Domingo
Con el objetivo de contribuir de manera directa a la reducción de la desnutrición crónica infantil, el 26 de febrero de 2026 inició la primera fase de intervención del Proyecto Fe y Esperanza, una iniciativa que articula esfuerzos entre la academia, el Estado y el sector empresarial.
En esta fase, que se desarrollará entre febrero y mayo de 2026, serán diagnosticados 1.265 niñas y niños menores de dos años y 203 mujeres gestantes, en las zonas geográficas de cobertura de los Centros de Salud Nueva Aurora, La Modelo y San Jacinto del Búa.
El diagnóstico permitirá identificar oportunamente casos de desnutrición crónica infantil y factores de riesgo nutricional, facilitando su integración al paquete priorizado de atención del Ministerio de Salud Pública.
Una iniciativa pionera a nivel nacional
La Pontificia Universidad Católica del Ecuador Sede Santo Domingo (PUCESD) ejecuta, el proyecto:
“Intervención a niñas y niños menores de 24 meses y gestantes para reducir la desnutrición infantil en San Jacinto del Búa y Abraham Calazacón de Santo Domingo: Fe y Esperanza, para un desarrollo y crecimiento saludable”.
El proyecto funciona en el marco de la Estrategia Nacional Ecuador Sin Desnutrición Infantil, siendo la primera institución académica del país autorizada para operar bajo este mecanismo.
Este modelo innovador demuestra que la academia puede ser un actor activo en la ejecución de las políticas públicas de alto impacto social, combinando investigación, intervención territorial y acompañamiento técnico.
Universidad, Empresa y Estado: una alianza para reducir la desnutrición crónica infantil
El proyecto se financia a través del compromiso del sector empresarial, que aporta recursos como parte de sus políticas de responsabilidad social empresarial.
Como retribución al apoyo de las empresas, el mecanismo de deducibilidad tributaria propuesto por el Estado permite deducir hasta el 150% de los fondos asignados al proyecto a través del impuesto a la renta anual.
Este mecanismo genera tres beneficios principales:
- El aporte puede ser incluido como gasto.
- Se reduce la base imponible conforme a la normativa tributaria.
- Se permite una deducción ampliada del 150% del monto aportado.
Estas ventajas configuran un esquema de triple deducibilidad, convirtiendo el pago de impuestos en inversión social directa en el territorio.
Una intervención que protege el presente y construye el futuro
La desnutrición crónica infantil no solo afecta el crecimiento físico, sino también el desarrollo cognitivo, el aprendizaje y las oportunidades futuras de niñas y niños. Actuar en los primeros mil días de vida es decisivo para romper ciclos de desigualdad.
El Proyecto Fe y Esperanza busca acompañar a las familias con información, diagnóstico oportuno y articulación institucional.
Cada niño y cada niña diagnosticada representa una oportunidad de intervención temprana. Cada gestante acompañada representa una oportunidad de prevención.
Llamado a la acción
Desde la PUCESD invitamos a más personas y empresas a sumarse a esta iniciativa. Participar en el proyecto no es únicamente un acto de responsabilidad social: es una decisión estratégica que fortalece el desarrollo humano y económico de Santo Domingo.
Universidad, Empresa y Estado: juntos reducimos la desnutrición crónica infantil en Santo Domingo.
Quienes deseen conocer más sobre el mecanismo de participación empresarial y los beneficios de la deducibilidad tributaria pueden comunicarse con la Gerencia del Proyecto al correo: nutrifeyesperanza@pucesd.edu.ec o al celular: 0963528691.

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