La Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades desarrolló la fase de socialización de resultados del proceso de autoevaluación de carreras 2026, con información correspondiente a 2025. Este espacio permitió compartir los avances alcanzados, reconocer fortalezas e identificar oportunidades de mejora, a través del diálogo y la participación de la comunidad universitaria.
El Mg. Francisco Jácome, director de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades, explicó que este proceso representa una oportunidad para reflexionar sobre la formación que reciben los estudiantes y tomar decisiones basadas en evidencias. “La calidad académica no consiste únicamente en cumplir procedimientos, sino en preguntarnos constantemente si estamos formando a nuestros estudiantes de la mejor manera posible”, señaló.
Entre las principales fortalezas identificadas destacan la afinidad de los docentes con las asignaturas que imparten, el adecuado cumplimiento de los procesos de tutorías y mentorías, así como los mecanismos de seguimiento a los syllabus, aspectos que contribuyen a fortalecer la enseñanza y el aprendizaje.
El director mencionó que cada carrera tiene sus propias características y desafíos. Desde su perspectiva, la autoevaluación permite analizar los procesos formativos en función de las competencias profesionales que se buscan desarrollar y las necesidades actuales de la sociedad. En este sentido, compartió su visión sobre cada una de ellas:
Administración: destacó la importancia de formar profesionales capaces de liderar equipos, gestionar recursos, tomar decisiones y resolver los desafíos de las organizaciones. Asimismo, señaló la necesidad de revisar permanentemente la relación entre los resultados de aprendizaje y el perfil de egreso, con el propósito de fortalecer la formación práctica y la pertinencia del currículo.
Contabilidad: resaltó la importancia de combinar una sólida preparación técnica con una formación ética, considerando la responsabilidad que implica gestionar información financiera y contribuir a la toma de decisiones en las organizaciones. Entre los principales desafíos mencionó la necesidad de mantener una enseñanza actualizada frente a los cambios normativos, tecnológicos y profesionales del área contable, sin perder de vista su aplicación práctica.
Derecho: explicó que la autoevaluación invita a reflexionar sobre la formación de profesionales capaces de interpretar el ordenamiento jurídico, argumentar con rigor y comprender las implicaciones humanas y sociales de sus decisiones. En este ámbito, enfatizó la importancia de fortalecer la relación entre los conocimientos teóricos, las experiencias prácticas, el pensamiento crítico y el compromiso ético con la justicia.
Ciencias de la Educación: precisó la importancia de preparar profesionales capaces de comprender las necesidades de sus estudiantes y responder a los desafíos de los distintos contextos educativos. Las oportunidades de mejora se orientan al fortalecimiento de las competencias docentes, la innovación pedagógica, la relación entre teoría y práctica y la capacidad de atender a la diversidad, promoviendo aprendizajes significativos.
El Mg. Jácome destacó que la autoevaluación permite conocer los avances de cada carrera y establecer prioridades a partir de las evidencias obtenidas durante el periodo evaluado.
Como parte de los compromisos asumidos, la Escuela proyecta fortalecer sus indicadores de investigación mediante la asignación de más horas para esta actividad, así como incentivar a los docentes a continuar su formación académica a través de estudios doctorales.
Estas acciones buscan fortalecer los procesos académicos y brindar mejores experiencias de aprendizaje a los estudiantes. “Esperamos que estas mejoras se reflejen en estudiantes mejor preparados, con conocimientos sólidos, capacidad para resolver problemas y criterio para tomar decisiones responsables”, expresó el director.
La socialización también fue una oportunidad para escuchar las experiencias y propuestas de docentes y estudiantes, reconociendo que su participación es fundamental para seguir mejorando los procesos formativos.
“Queremos que la autoevaluación sea un ejercicio participativo, en el que las personas no sean únicamente destinatarias de las decisiones, sino también parte de la construcción de las soluciones”, manifestó Jácome.
Finalmente, el director reafirmó el compromiso de la Escuela de dar seguimiento a las acciones planteadas, acompañar el trabajo docente y evaluar permanentemente el cumplimiento de los resultados de aprendizaje.
“Queremos consolidar una cultura en la que la calidad no sea solamente una meta institucional, sino una responsabilidad que se refleje todos los días en nuestras aulas, en nuestras decisiones y en la formación de nuestros futuros profesionales”, concluyó.
De esta manera, la PUCESD continúa fortaleciendo una educación centrada en las personas, comprometida con la excelencia académica y orientada a formar profesionales con conocimientos sólidos, pensamiento crítico y sensibilidad frente a las necesidades de la sociedad.



